Para saber qué franquicia elegir es importante saber cuáles llevan mucho tiempo, visitar a otros franquiciados para saber sus ventajas y desventajas, saber qué ofrece y conocer la central de franquicias porque, a veces, el franquiciador no presta determinados servicios.
Muchos aspirantes a emprendedores tienen muy claro que desean lanzar un negocio propio pero no quieren empezar desde cero, quizá porque no cuentan con ninguna idea de proyecto, bien porque no sepan por dónde empezar exactamente, o porque no tengan la seguridad de poseer las aptitudes necesarias.
Es en estos casos cuando la posibilidad de abrir una franquicia parece convertirse en la mejor opción: "Es como una receta para el éxito hecha a tu medida”. Sin embargo, como Rhonda Abrams expone en USA TODAY, primero es necesario formular una serie de planteamientos previos para determinar si, en efecto, esta modalidad de negocio es una buena opción para ti, lo cual va a depender principalmente de qué franquicia se trate.
Debe evitarse utilizar el término "COMPRAR" una franquicia. No consiste en comprar un negocio, sino adquirir los derechos de licencia del franquiciador. Sí, se pueden adquirir los equipamientos, bienes patrimoniales y suministros, pero la propia empresa - el nombre, productos/servicios, el manual de operaciones - todo eso pertenece al franquiciador.
Uno de los planteamientos principales del que quiere montar un negocio son las ventajas e inconvenientes del modelo de franquiciado, que es lo que vamos a desarrollar en éste post.
VENTAJAS
En primer lugar vamos a hablar de las ventajas. Una serie de oportunidades que son exclusivas de este mercado y que aportan los puntos básicos para que optemos por este modelo de negocio.
- El prestigio de que goza la marca le asegura una clientela desde el inicio de la actividad. - Es propietario de un negocio seguro y con resultados contrastados.
- Reacciones del mercado ya experimentadas a través de las tiendas piloto y del resto de la cadena.
- Reduce el riesgo de cualquier inicio comercial, con unas inversiones económicas muy similares.
- Se beneficia de la experiencia y know-how del franquiciador.
- Exclusividad de zona.
- Seguridad en el aprovisionamiento y ventajas económicas de compra ya que se beneficia de la economía de escala en cadena.
- Imagen de empresa consolidada, lo que proporciona mayor solvencia frente a terceros: bancos...
- Mayor notoriedad de marca e imagen comercial.
- Aun tratándose de una actividad local, se aprovecha de campañas y estrategias de marketing a nivel nacional.
- Recibe una formación inicial con un soporte formativo e informativo permanente y acorde con las últimas técnicas.
- Se aprovecha en su zona del fondo de comercio que tiene el franquiciador.
- Utilización de programas informáticos acorde a sus necesidades.
En definitiva, podemos decir que la gran ventaja que tiene el franquiciado es la de obtener los beneficios de las grandes empresas debidamente organizadas, sin perder su condición de ser pequeño, siendo incluso su propio jefe.
INCONVENIENTES
Pero este tipo de negocio, como todos, también tiene sus desventajas. Pero son unos escalones que se pueden superar fácilmente con un poco de formación y aceptando una serie de pautas que establece el franquiciador. Sus desventajas serían las siguientes:
- Falta de conocimientos sobre los medios necesarios para determinar la bondad de la cadena.
- No percibir inmediatamente o en su justo momento la planificación u organización del franquiciador.
- Mala adaptación en algunas ocasiones a la filosofía del franquiciador en los diferentes aspectos comerciales.
- Pérdida potencial de la libertad que le otorgaría el ser propietario de un comercio, con la consiguiente pérdida de independencia empresarial.
- No ser propietario del nombre y marca comercial que trabaja.
- Estar directamente relacionado con la suerte del franquiciador, dependiendo totalmente de la gestión que éste realice.
- Sus aportaciones de criterios se producen en un nivel consultivo y nunca ejecutivo.
- Pago de derechos de entrada.
- Tener que abonar parte de sus beneficios de forma permanente y puntual en la mayoría de los casos.
Como se puede observar, las ventajas son mayores que las desventajas por lo que si nos encontramos en la tesitura de optar por un concepto ofrecido por una franquicia o por otro que no tenga nada que ver con el sector, sin duda alguna, la visión optimista y sus cualidades diferenciadoras harán que la franquicia sea la decisión acertada.
Por otro lado, algo que va a condicionar la franquicia a escoger va a ser el presupuesto del que se disponga. No es lo mismo poner en marcha una guardería, que un restaurante o un puesto de helados. Si no se tiene claro lo que se quiere, lo más recomendable es acudir a una gestora que pueda proporcionar información sobre las franquicias que mejor se adapten a nuestras necesidades.
Dentro de las opciones que vayan acorde al presupuesto disponible hay que valorar cuál es el sector que resulta más afín a lo que hayas hecho anteriormente. Hay que pensar que si el negocio va bien, vas a pasar muchos años haciendo lo mismo por lo que lo mejor es escoger algo que te guste y si se te da bien, mejor. Por último hay que revisar la viabilidad del negocio. Cuál es el grado de éxito de nuestra franquicia, cuál es su funcionamiento, qué grado de libertad se tiene, etc. Es importante conocer la letra pequeña de la franquicia para no llevarnos sorpresas.